viernes, 8 de junio de 2007

CRONICA VERSION PROHIBIDA.....

¨ Cuando unos duermen, otros ya se levantan, y algunos apenas acaban su jornada laboral; cuando esta oscuro, nublado y húmedo;, donde esta sucio, donde esta contaminado, donde nadie quiera entrar, donde muchos compiten y pocos cooperan; allí comienza la cotidianidad para más de cuarenta personas que tienen un sueño común: Hacer de la recuperación de residuos sólidos un proceso armónico que involucre además sus proyectos de vida ¨.


I. De esas épocas remotas… y estas de ahora, tan actuales y tan lejanas.



Así comienza el día en la ¨ hidalga ciudad ¨. Si, hidalga. Tal vez una hidalguía nostálgica, lejana; una hidalguía que tristemente sólo se refiere a un pasado ajeno, un pasado que muy pocas de las cien mil almas que habitan ésta urbe conocen. Una gloriosa historia que no se transforma en referentes actuales de identidad, historia de guerras absurdas (como toda guerra) donde los héroes y heroínas de las gestas de entonces tiñeron a un colonial Rionegro de sangre, sangre que después fue de colores, sangre roja y azul, de una mal llamada LIBERTAD. Un pasado donde primó tan sólo dos décadas una carta constitucional, con una soberanía fría. Un ayer con toques románticos, plasmado en las letras de Juan José Botero, que ya casi ninguno lee. Un Baldomero Sanín Cano que visionó y pensó a Rionegro, pero que pocos escucharon. Hacendados, generales, criollos ilustres, letrados, y muchos otros llamados grandes pasaron por las calles de la Convención, por la calle Obando, o por el parque de la Libertad, y aparecen en las primeras líneas de los libros de historia sus hazañas inolvidables.

Dentro de esas épocas de la primera república los Rionegreros por nacimiento o por adopción, empezaron a construir esa ciudad nueva, autónoma de los precursores españoles, una ciudad ¨de arma ¨ y de armas tomar, con miras a ser cada día más grande. Con toda la idiosincrasia paisa, nació el Rionegro que hoy conoce todo el oriente como su centro, que es polo de desarrollo de Antioquia, y referente del crecimiento nacional.

Cabría entonces preguntarse ¿Hasta cuando la historia de Rionegro va a perpetuarse únicamente en un pasado, heroico por cierto; pero que no sirve de nada para la construcción de ciudad? ¿Cuándo será que en Rionegro la historia la harán los hombres, con su trabajo, con su cotidianidad, con sus manos, con su propia historia?. No es que se quiera olvidar el pasado, no se trata de decir que la historia no pesa. Por el contrario, esa historia única que caracteriza a Rionegro debe pensarse y conocerse, y es entonces cuando se reflexiona sobre como articular a esa época de oro de Santiago de Arma el devenir del Rionegro actual, con sus protagonistas, su desarrollo, sus logros; pero esta vez no sólo con esa mirada lacónica de lo clásico exacerbado, si no desde la realidad, esa que se transforma, esa donde se abren los espacios para poder mirar el futuro. Realidad donde interactúan día a día verdaderos héroes que han sido invisibilizados.







II. La historia: oportunidad desde una amenaza



A las seis de la mañana, el frío que producen los mas de dos mil metros de altura sobre el nivel del mar donde se ubica el valle de San Nicolás el Magno, penetra los huesos de aquellos, que cuando aún el sol en su ponente oriental no asoma por detrás del cerro el Capiro, se levantan a empezar su día, en una competencia reñida por la subsistencia dentro de un conglomerado híbrido y heterogéneo que algunos ya no saben como llamar; pues no es un pueblo, pero se aferra a costumbres y modos de vida propios de estos, y no es ciudad, aunque crece en cada segundo, y en cada parpadeo se complejizan sus problemáticas.

María de los Ángeles Silva Rendón se levanta de primera en su casa, quien amanece en las sendas campestres que aún le quedan a Rionegro. Su edad no sobrepasa las cuatro décadas, y ya tiene dos hijos y la fortaleza de una gran matrona con toda la experiencia de una vida ¨ bien vivida ¨. Doña maría es la esposa de don Juan Guillermo Arias Ramírez, un operario de Reciclaje de la Cooperativa Planeta Verde de Rionegro, y se siente orgullosa de serlo. ¨ La cooperativa a mi vida ha traído grandes beneficios, antes de la cooperativa era otra cosa. Primero


mi esposo trabajaba en lo que le resultara. Ahora cuenta con el trabajito gracias a Dios todos los días¨. Afirma en sencillas palabras doña María.


María de los Ángeles Silva Rendón, de 39 años Vive en la Vereda Santa bárbara de Rionegro.
¨Me siento muy bien al ser esposa de un asociado de Planeta Verde, pues es una cooperativa y el puede tomar decisiones dentro de su trabajo para mejorar todos. Me siento parte activa de la familia Planeta Verde¨







Situaciones como el acelerado crecimiento demográfico, el aumento significativo de la oferta del sector de prestación de servicios y la expansión del sector empresarial, industrial y comercial en Rionegro; cambiaron casi por completo el paisaje cultural de horticultores que ya poco ocupan esta zona del Altiplano, y a su vez han generado un fenómeno de transculturización y de múltiples impactos sociales, ambientales y paisajísticos. Fue entonces cuando un grupo de estudiantes de la región; visionarios y comprometidos, decidieron el siete de octubre del año dos mil, que los procesos de gestión integral de residuos sólidos debían obedecer a un manejo mas especial y con mayores componentes socio ambientales para enfrentar este engrandecimiento del municipio, siendo necesario comenzar a agremiar a todos los recuperadores, para que no se quedaran relegados ante el inminente posicionamiento del reciclaje como una actividad económica formal.

Lo que muchos consideran la piedra en el zapato, ha generado la esperanza para un grupo social que pocos reconocen, que nadie respeta y que ninguno acepta.








III. Transformando alma y cuerpo: Proyectos de vida



Son las siete de la mañana. Antonio Sossa Orozco ¨Toño¨ es el primero, muy temprano, en llegar a Planeta Verde, la cooperativa de la que es asociado. Sus mascotas, temidas y putrefactas, son sus mejores amigos y compañeros. Toño convive amigablemente con una gran bandada de esas aves ébano, opacas, y de gran tamaño, de esas aves de pico condorezco y poderosas garras. Aterradores por su aspecto de carroñeros y por su hábitat basuriego, pero nobles e inofensivas como podría serlo la mas exclusiva y tierna mascota casera.


Estos sufren en su reino animal, como sufren muchos hombres en su sociedad; son victimas de las más humanas y perversas pasiones: el rechazo, el odio, el desprecio. Tanto ave como hombre viven en medio del desconocimiento, la desigualdad, la inequidad, el desarraigo; son juzgadas a priori, temidas, humilladas, siempre victimas de un mundo extraño, un mundo que se creo con amor pero donde pocos saben amar; un mundo donde todos subestiman, subestimamos. (A veces me es imposible seguir como narradora en tercera persona). Nunca nadie ha mirado de cerca estos hombres o aves, les han cerrado todas las oportunidades.

Aquí la diferencia es muy simple: El ave, piloto de su instinto, sigue surcando los cielos y olfateando inmundicias, para seguir su vida; y contrario a desfallecer, trabaja por su subsistencia y alcanza a beneficiar el entorno como valor agregado de su quehacer. El hombre, piloto de su ¨racionalidad¨, o en términos más kantianos, de su ¨mayoría de edad¨, dispone siempre de dos caminos que dictamina su propia conciencia. Se organiza, lucha, trabaja en comunidad; o por el contrario, se queda en las calles, a vivir como la más temida de las bestias, a subsistir sin existir, a continuar su éxodo seguro hacia la miseria, la exclusión, la desestabilización social. A ser un carroñero, a ser como los roedores.

Toño es uno de esos hombres que eligió la primera opción: eligió ser reciclador, pero no para una subsistencia de ratas, si no por convicción. Decidió que sería feliz haciendo un trabajo que pocos desean hacer: separar los desechos. ¨A mi no me importa oler maluco, porque yo estoy trabajando honradamente y eso es lo que importa¨. Dice toño, quien siempre mantiene en su rostro una picaresca sonrisa; y usando su gorra, sus guantes, la pala, el tapabocas, y uno de sus dos únicos, desgastados y austeros uniformes.

Aunque pocos lo evidencien, las capas mas vulnerables de la sociedad (Esas mal llamadas minorías), tocan fondo día a día, y asumen el peso de problemas que deberían ser asuntos comunes. Aquellos que son tan vulnerables que ni siquiera han podido agremiarse y demostrarse como grupo, esos que desconocen sus derechos, sus roles como ciudadanos constructores de gobernabilidad, esos que hacen tanto y reciben tan poco, esos que nadie reconoce (ni ellos mismos se reconocen ni se comprenden), esos que son los grandes gestores de la herencia que recibirán los próximos habitantes de esta tierra.
Antonio Sossa Orozco lleva cerca de cuatro años en Planeta verde.
¨Mi papá siempre me dijo que yo era muy bruto y que no servia para estudiar, pero acá me hacen sentir importante y he aprendido mucho¨








IV. La contingencia



Pasan ya de las ocho de la mañana. Rionegro ha comenzado totalmente su día, y han comenzado también los ires y venires del que hacer del municipio. El frío del altiplano alcanza a convertirse en un tímido calorcito de clima templado; otra de las bondades de la región, que pareciera tener en un solo día una muestra de cada piso térmico del país.


El relleno sanitario Curva de Rodas de la ciudad de Medellín, sirvió por más de veinte años a Rionegro para disponer los desechos sólidos de las cerca de ochenta toneladas diarias que se generan desde finales del siglo pasado. Sin embargo, al acabar su vida útil, el plan de manejo integral de residuos sólidos del municipio se caotizó, pese a previos trabajos de sensibilización que se realizaron con la comunidad.

Administraciones con políticas públicas de papel, gobernantes politiqueros y una comunidad cegada y poco conciente; hacen que casi cinco años después de dicha eventualidad, Rionegro aún no tenga un proceso de recolección en la fuente de materiales separados. Sumado a esto, la empresa de Aseo del municipio ha trabajado aislada de los procesos que adelantan con las uñas cooperativas como Planeta Verde, como Servimos, y otros grupos ambientales locales.

La ayuda para muchas organizaciones de base como Planeta Verde de la que se ufana el cuerpo administrativo del municipio de Rionegro de otorgar en su gestión, para el caso de la cooperativa, es un préstamo de la sede actual, a cambio de un contrato de barrido y de prestación de servicios de aseo. Este último no es más que la posibilidad de emplear por medio de la cooperativa las cuotas políticas de concejales y de auxiliares de la administración; desviando el objeto social que ha tenido Planeta Verde, de asociar primero a aquellos que lo necesiten, que lo deseen y que se lo merezcan.


Martha Elena Iglesias es asociada fundadora de la Cooperativa, y su actual gerente. Ella convirtió su proyecto de grado universitario en su proyecto de vida. ¨A la economía hay que insertarle necesariamente el componente solidario, como lo aprendí alguna vez del gran pensador chileno Luís Razetto. La utopía no es ese sueño imposible de llevar a cabo, sino ese que aunque difícil, se vuelve un proyecto a futuro construido por todos. Aunque toda mi vida me dediqué a trabajar en un sector económico completamente distinto, la sensibilidad social la afiance cuando llegue aquí y fui aprendiendo de cada uno de esas grandes personas que han llegado a mi vida y que conforman conmigo la familia Planetaria. Me siento un agente social con gran responsabilidad en este trabajo que es de todos y para todos¨.






V. De súper héroes de comics a súper héroes cotidianos



Toño no puede del calor. Está el clima cercano a los 26 grados centigrados, y doña María también esta sudando cansada de caminar, pues va rumbo a la planta de Planeta Verde para una jornada de sensibilización a la que asistirá con sus hijos William y David. Dichas jornadas se llevan a cabo desde el mes de diciembre de dos mil seis con los hijos de los asociados. Estos pequeños con sus manos transforman el reciclaje que separan sus padres en hermosas artesanías hechas completamente de material recuperado, buscando que valoren y reconozcan la actividad de sus progenitores biológicos, o de crianza.

Toño no tiene hijos, pero tiene un alma de niño, y aunque no sabe leer ni escribir conoce el proceso de elaboración del abono orgánico a través del compostaje que realiza en la planta como si fuera todo un profesional. Ayudado por don Victor Jaime Arboleda López, cuida con cautela cada pila de material del que es recuperado de la plaza de mercado ¨Antonio María Carmona Tejada¨ de Rionegro, barrido y organizado en las canecas día a día por Teresita Arboleda Toro, Alba Ospina y Gloria Amparo Correa Rodríguez. ¨El material llega de la plaza de mercado en las canecas muy cochino, yo separo lo que sirva, y luego lo orgánico en el molino sale triturado y lo apilo en las camas de abono, se demora casi dos meses y queda listico, y es natural porque no le echamos nadita ¨.

Este abono ha ido adquiriendo valor agregado gracias al programa Empresarios con Futuro de la actual administración municipal de Rionegro; donde la cooperativa se ha beneficiado con la capacitación y los trámites legales para el código de barras necesario para la óptima comercialización de este producto.

Toño, poco difiere de un súper héroe americano de esos de los comics y de las caricaturas por la difícil labor que realiza; pero no uno de esos de la ficción que salvan señoritas en apuros volando con sus capas, si no de uno con los pies muy puestos en la tierra. Toño es como un ¨capitán planeta¨, el súper héroe de los que tuvieron (o tuvimos) la niñez en el comienzo de los noventa. Al capitán lo invocaban unos jóvenes con anillos poderosos que representaban los poderes de la tierra, el agua, el fuego, el aire y el corazón (que era un espíritu protector y bondadoso representado en forma de mujer, así como nuestro planeta). Estos poderes reunidos hacían que apareciera el capitán planeta para salvar el mundo de grandes catástrofes ambientales, tal vez profetizando lo que estaba por venir: La agudización de los problemas medio ambientales como el calentamiento global, la contaminación de las fuentes, el cierre de la vida útil de los botaderos, entre otros. Toño como héroe no lo hace nada mal, a el le sobra amor por la tierra, cuida cada gota de agua porque sabe cuan valiosa es para limpiarse después de cada jornada diaria, y el corazón lo tiene triplicado, en su eterna bondad y sencillez. Su único emblema de súper héroe es el escudo de la cooperativa que porta en su pecho.



Los niños, guiados por el pedagogo y artesano Alexander Puerta de la empresa ¨Artesanar¨, acaban sus souvenires para el día de la madre, transformando un envase de gaseosa, papel licuado y algunas pinturas en una hermosa lámpara decorativa.


¨Los niños disfrutan esta actividad, y lo más importante es que logran aprender la esencia del trabajo de sus padres, que nos ayudan a salvar el planeta. El contacto con la planta y el entorno donde trabajan sus padres es vital y necesario para este propósito¨. Agrega Alexander. El tiene una experiencia de 12 años en estas actividades artísticas y de sensibilización.

En la izquierda, Alexander Puerta, y en la derecha doña Maria Silva, acompañados de José Henao, que es un recuperador, y de los hijos de los asociados que asistieron al taller de sensibilización.





Mientras tanto, los padres de estas pequeñas personitas siguen sudando en cada punto de trabajo de la planta para poder darles lo mejor cada día. Doña Gilma Herrera separa bolsas plásticas, Damaris Marín es la encargada del vidrio, y los demás trabajan arduamente en la prensa hidráulica, los recorridos del camión, o separando los metales. Empieza a llegar la mitad del día.





VI. No es tan fácil como lo pintan…



Como dice el adagio popular: al árbol que da mas frutos es al que le tiran piedras…


El reciclaje formal se ha convertido en una alternativa ecológica, económica y social en pro del desarrollo sostenible.

Pero ese mismo agregado económico ha permeado esta actividad de las plagas de ese capitalismo salvaje, haciendo que organizaciones sociales se bloqueen en el mercado ante la competencia desleal, y a su vez, que algunos se quieran aprovechar de las bondades que ofrece esta opción para su propio beneficio.

Otras plagas, como la corrupción, la deslealtad, la apropiación de recursos y el mal manejo de dineros de cooperación internacional; colocan en el limbo los proyectos que intentan mejorar las condiciones actuales de los recuperadores y sus familias. Penosas denuncias por abuso de confianza y peculado reposan en la fiscalía, y se vuelven archivos amarillentos y empolvados. Procesos legales son desviados, porque la politiquería misma entra en ellos, ensuciando, estancando y logrando el detrimento y el retroceso de ese sueño que tienen (tenemos) los que duramente intentan transformar las condiciones del entorno; enfrentando, en una desigualdad de condiciones a quienes dicen ser los representantes populares de una de las posibles administraciones locales entrantes del oriente.


¿Por qué tomar indebidamente lo que tanto se ha luchado para aquellos que son ¨los pobres entre los pobres¨?





VII. El olor de los sueños



Son las diez de la mañana, y el ambiente rinde tributo al olfato. Olores ácidos de los lixiviados[1], olores frescos a cal y a tierra. Olores de frutas descompuestas, olores del ¨fiambre¨ de los recuperadores de la cooperativa, que aún sin carne huele a gloria; olor a cartón, a ese mismo olor al que huelen los regalos recién desempacados. Olor a sucio y olor a limpio, olor a nuevo y olor a viejo, olor a vivo y a inherte. Fétidos o suaves, Fuertes o apacibles. Olor a trabajo, a sudor, a esperanza: OLOR ÚNICO DE LA PLANTA DE RECICLAJE DE PLANETA VERDE.


Los sueños tienen olor, este sueño huele a constancia. Sin embargo, esa constancia que tienen los seres humanos cuando sueñan y logran ser ¨disoñadores¨ a veces es apabullada por políticas que benefician modelos de desarrollo económicos cortoplacistas y modelos estatales mal pensados.

El caso del desdibujamiento de las cooperativas de trabajo asociado viene de muchos años atrás. Su creación está avalada por el decreto 468 de 1990. El mismo presidente que ha generado esperanza para más de la mitad de los colombianos, es el mismo que impulsó desde el senado de la república y la gobernación de Antioquia a las Cooperativas Convivir, paradójicamente haciendo alarde de las virtudes del sector solidario y conociendo todo el país en lo que terminaron.

Se dice paradójicamente porque comenzando la época aperturista de de los años noventa, con el nacimiento de la ley 50 y la ley 100, las cooperativas de trabajo asociado se convirtieron en figuras del neoliberalismo para disfrazar y desvirtuar la filosofía del cooperativismo y utilizarlas en detrimento de las garantías laborales, minimizando las prestaciones económicas de los trabajadores colombianos.

Pocas cooperativas quedaron de aquellas que nacen con un verdadero espíritu cooperativista fundadamentado en los principios de ayuda mutua, solidaridad, gestión democrática y AUTONOMÍA.

Después de que estas leyes anteriores redujeron y desviaron por completo el papel de la mayoría de estos entes cooperativos, que fueron politizados y utilizados en forma errada frente a todos los colombianos; finalizando el año dos mil seis aparecen nuevos decretos que vigilan y supervisan a las cooperativas, con una fiscalización arbitraria. Otro duro golpe para el sector, y una contradicción enorme, pues el gobierno actual que tilda a las organizaciones ambientalistas de ¨guerrilleros vestidos de verde¨, y habiendo utilizado la figura de las cooperativas por años para los propósitos de algunos gremios económicos que el representa, ahora se limpia las manos haciendo un ¨saneamiento¨a eso que el mismo permitió.

¨No estamos en contra de que se tomen medidas drásticas frente a esas cooperativas de papel que son simplemente bolsas intermediadoras de empleo, pero con esas medidas desafortunadamente pagamos justos por pecadores y nos va muy mal a aquellos entes cooperativos que todavía pensamos que la economía solidaria es una alternativa de desarrollo económica y social¨. Comenta Martica Iglesias.

Entonces ese olor se vuelve amargo, porque el gobierno no representa los intereses de sus principales actores: la sociedad civil, esos que legitiman el que hacer gubernamental y que configuran uno de los elementos del territorio mas significativo.

¿Cuándo las políticas económicas dejaran de minimizar y estancar lo social, y cuando las políticas sociales serán entendidas en toda su dimensión de posibilidad de transformar y generar valor agregado desde el desarrollo humano para la nación?




VIII. Muchos son los protagonistas



A las once de la mañana ya pasadas, con el sol acercándose al centro del cielo, llega don Luís Alberto Montoya Ceballos con su carreta repleta de los primeros materiales que recoge en el día y su habitual sonrisa tímida y de medio lado que oculta su escasa dentadura. ¨En rionegro ya nadie regala reciclaje, y los que lo regalan como somos tantos recicladores ya no nos queda nada¨

Llega desde el centro con su cara enrojecida por el calor y confiesa que esta un poco enguayabado, por eso el día empieza tarde para el. Apenas si puede con esta venta tomarse el primer ¨Tintico del día.

Que la pasta a cien, que el cartón bajo, el vidrio ni aguanta la cargada, que a ver que le van a dar de aguinaldo (En pleno Abril)… Su carreta no lleva frutas, pero el reciclaje se asimila a una gran ¨Revueltería¨.

La familia de don Luís Alberto subsiste con lo que el recicla, y su niño, que es especial, no pudo entrar este año a estudiar porque no pueden pagar la mensualidad de un colegio adecuado. Como si fueran poquitos en casa, lo siguen a todos lados algunos perros sin dueño, que mendigan las migajas (que ya son migajas que otro dejó para el) que pueda brindarles don Luís en su inmensa generosidad.


La comunidad no quiere entender que el reciclaje es un problema comunitario, no de unos cuantos que asumen la figura jurídica de Cooperativa de Trabajo asociado de recicladores. El rechazo y la apatía son constantes, lo que frena el proceso de sensibilización y atrasa el ideal de separación en la fuente de los materiales.


Un titular de un importante diario público recientemente algo que afrimaba que nada …………………..[2]

Pero, ¿Que no es mas propio de la identidad de una comunidad que su gente? ¿No son referentes de identidad estos procesos que generan arraigo y esperanza en los corazones de quienes han resistido por años el flagelo de la exclusión social?

Los protagonistas cambian en la historia, y ¿con que cuenta el territorio para evolucionar si no es con su gente?


Doña maria, mientras tanto, es voluntaria de los ¨ Días aguapaneleros ¨, donde los recuperadores no asociados que venden su material a la cooperativa reciben una botellita de ¨aguapanela¨ y un pan.

Ella se prepara para entrar a terminar sus estudios secundarios los días sábado, con su esposo, los compañeros de trabajo de su esposo y muchos más que integran directa o indirectamente la familia Planeta verde. La universidad Católica abrió los cupos escolares para casi treinta recuperadores que se motivaron a estudiar. ¨El programa de educación Rural de la Universidad y el proyecto de la asociatividad de los recicladores donde supe que se unió planeta con otras cooperativas me va a dar la oportunidad de hacer mis estudios de Bachillerato gratis y los fines de semana con la demás gente de Planeta. Yo estoy muy contenta, y estoy esperando como con mucho anhelo cuando empezar y hasta he hecho lista de que necesito para ver que voy comprando de a poquito. Yo aspiro con esto poder trabajar, es que yo no quiero quedarme siempre esperando a ver que me puede dar mi marido, si no ayudar también en la casa¨. Cuenta doña María.

La iniciativa para que los recuperadores terminen sus estudios formales en convenio con la universidad, surgió tras el resultado que dieron las llamadas ¨Cátedras Ambientales¨, que son el componente educativo y de facilitación de un proyecto regional que agrupa las cooperativas de reciclaje inicialmente de cinco municipios en el Oriente antioqueño. En su primera fase, ciento veinte recuperadores de los municipios de Rionegro, Marinilla, El Carmen de Viboral, La ceja Del Tambo, La unión y San Vicente Ferrer; fueron capacitados y graduados. Que sea doña María Silva quien cuente su visión al respecto. ¨Guillermo, mi marido, se graduó de la cátedra ambiental, y cuando le pregunte que había aprendido me dijo que muchas cosas, que de muchos temas, y me empezó a contar. De lo de los derechos humanos, el trabajo en equipo, la vida digna, los mecanismos de participación, de reciclaje, y otras cosas¨.

Toño también va a entrar a estudiar, y aunque es de pocas palabras, esta vez fue elocuente y expresivo al referirse a este nuevo reto: ¨Gracias a Dios voy a estudiar, yo pensé que me iba a morir sin aprender a Leer. Estoy contento y lo más de entusiasmao¨




X. El laboratorio de paz: la construcción colectiva del territorio empieza por los más desarraigados.



Cuando el programa para el desarrollo de la paz, la unión Europea, la acción social de la presidencia de la república, y la gobernación de Antioquia dieron su aval al proyecto ¨La asociatividad de los recicladores de los 23 municipios del oriente antioqueño, una opción social para mitigar la pobreza y la exclusión¨ una nueva esperanza surgió para el acercamiento a ese ideal de dignificación y para obtener recursos generando después de varios intentos fallidos valor agregado al material recuperado.

¨En planeta verde ya no estamos solos. Entendimos que asociarnos es la mejor opción para que nuestro sueño sea el sueño de muchos¨ Afirma Martica, como cariñosamente le dicen los recuperadores a la gerente y asociada fundadora de la cooperativa.

Planeta Verde desde sus inicios se la ha jugado toda por transformar una realidad, esa realidad de los recuperadores, dignificando la labor del reciclador, los cuáles son pieza fundamental para lograr equilibrio ambiental, económico y social.

Aquí también hay historias de vida, historias de resistencia social, acá se construye también un plan de vida, uno que jamás será equiparable a la gran construcción que han logrado los indígenas Nasas con su sueño y su modelo de comportamiento emergente, pero ese ejemplo es inspirador, acá, en otro extremo de esa inmensa geografía colombiana.




Aquí también hay Gaitanas, hay hombres que antes eran guerreros de su propia sobrevivencia, y ahora le apuestan a vivir activamente en su medio, con un trabajo digno y en total armonía con su ambiente. Aquí se teje ese ¨chumbe¨ entrelazado, con cada protagonista que surge día a día para fortalecer la gran familia Planeta Verde, y sus primos mas cercanos: Los recuperadores de todo el Oriente antioqueño.



XI. Los tiempos de normal anormalidad



Dos y media de la tarde. Es a esta hora cuando el calor permanece y calienta las tejas de zinc de la improvisada caseta que, decorada con tanto amor, ingeniosidad y precariedad, ha servido desde hace seis años de sede administrativa a la cooperativa, ubicada en el costado derecho de la planta. Su color amarillo se vuelve de un tono melancólico al recibir malas noticias.


Acaban de informar de la secretaria de hacienda del municipio de Rionegro que el cheque que paga mensualmente la administración no esta listo para ser cobrado en el banco. Faltan firmas de no se quien, y no se cuanta cosa mas. La falta de celeridad y de eficacia administrativas, sumadas a las múltiples trabas que cada mes impiden hacer las cosas a tiempo, generan la angustia: no salió el cheque del contrato.

El calor parece sentirse más, pero no por efectos del clima, si no por efectos de esa efervescencia en el cuerpo que producen la rabia y la impotencia de Martha Elena la gerente, Mirian Lucia Valencia, la asistente administrativa y Flor María Cardona, la secretaria. Otra quincena atrasada, se va a completar un mes entero sin pago…

Este acaloramiento interno y esas lágrimas en seco frustradas en las caras (de quienes tienen que darsela a los recuperadores, a los clientes, y a muchos a quienes nisiquiera hay que mirarlos, pero que cobran por tres: Impuestos, seguridad social, deudas, y cuanta cosa mas); se mitigan cuando en rostros aún mas cansados y nobles de William Mejía Gómez ¨Muñeco¨, Gilberto Muñoz Chavarría ¨El negro¨, y Mediadora Gaviría Vargas, ¨Merce¨, quienes son el conductor, el coordinador de la planta, y una de las señoras que trabaja en la selección de materiales; aparece una sonrisa y una voz de aliento, como un susurro fresco y esperanzador que dice: ¨Tranquilas muchachas, aquí estamos y aquí seguimos, no nos vamos a rendir, eso la platica sirve cualquier día, antes ahora es que hay que trabajar mas duro para llevar a vender un viajecito de cartón y que la platica entre por otro lado¨.

En el fondo estos rostros ocultan sus grandes angustias: El ¨Fiado¨ de la tienda que le cobran diario a don Juan Blandón, La plata para los medicamentos de ¨la cucha¨ (La mamá de Claudía Saenz Lara), los útiles escolares que necesita Elkincito Giraldo, el hijo de Marco Tulio Giraldo, la plata que necesita cada mes don Esteban Ruíz para mantener sus hijos y nietos huérfanos y desplazados de Sonsón; y muchas mas angustias de casi cuarenta asociados y sus familias.

Ellos saben que a pesar de esta situación ahora lo tienen todo. Antes no tenían la seguridad social, y no trabajaban como en familia. Por mas oscuro que este el panorama todo es mirado con ojos de aliento y de bondad.


Tanto trabajo sin suficiente recompensa, tantos sueños comunes, pero que no logran ser los sueños de muchos. ¿No es esto en ejemplo también de resistencia _ persistencia?





XII. La proyección del sueño



Muchas personas y entidades han visitado a Planeta Verde, buscando ampliar mucho mas su conocimiento sobre esta experiencia de desarrollo, cuyos balances jamás podrán ser mostrados en cifras o en datos económicos, porque ganancias monetarias no hay; por el contrario, el déficit es notorio, pero el balance social es la carta de presentación y el mejor as con que cuenta la organización y cada uno de quienes la componen.

La cooperativa se enorgullece al recibir miles de visitas, que intentan reconocer en este proceso una nueva mirada al trabajo de la recuperación desde la perspectiva de significación humana y saneamiento ambiental; y al proyectar la imagen de lo que hoy es Planeta Verde, después de siete años de intensas labores.

El cielo esta gris… el clima ha cambiado bruscamente.

La doctora Maria Adelaida Farah, una de las enamoradas de estos procesos, y abanderada del tema de equidad de género y cooperativismo; quien es actualmente decana de la facultad de estudios ambientales y rurales de la universidad Javeriana de Bogotá, visitó la cooperativa el año pasado, y esta fue su impresión: ¨Las organizaciones visitadas para el estudio de equidad de género, entre ellas Planeta Verde, demuestran un trabajo incanzable de las mujeres para solucionar problemas de sus comunidades, una dedicación del ciento por ciento de sus energías para sacar adelante lo que se proponen, una capacidad de relaciones y de gestión para encontrar recursos y establecer relaciones interinstitucionales, una capacidad de servicio y una sensibilidad por los mas desfavorecidos […]¨[3]

El agua se hace sentir, y gota a gota se moja el plástico y el zinc que cubre la planta. Son las tres de la tarde, y sutilmente unas manos empiezan a cubrir las pacas de cartón, así como los indígenas protegen la tierra como lo más preciado que poseen. Unas manos ajadas y sucias que también necesitan protección.

La lluvia no es un impedimento para trabajar con agallas. El camión debe estar cargado para mandar al día siguiente un viaje de cartón prensado a la empresa que lo transforma en el municipio de Barbosa.



Así como para la comunidad Nasa el ¨Camion Rojo¨ Representó ayuda, el camión de la Cooperativa representa también esperanza, trabajo y apoyo. Ese Chevrolet c30, modelo 1984, con carrocería de estacas que fue adaptada de otro camión y desgastado por los años y el excesivo uso; es la mano derecha de la planta. Destartalado, con la pintura a medias y con una y mil fallas mecánicas, no permanece ni un segundo quieto, y recorre a Rionegro y algunos municipios cercanos transportando el material que se separa y adecua en la planta.



XIII. El sueño empieza a ser de otros… ¿cuando será el de todos?



Doña luz Helena González se unió al sueño de los planetarios por una particular razón: Su hobbie es participar en sorteos de los que realizan las marcas comerciales mandando empaques. ¨Yo llevo muchos años participando en concursos, ese ha sido mi Hobbie toda la vida, participando en concursos de lo que sea, donde haya que mandar cosas, y primero las iba recogiendo mas lentamente, si había mandaba y si no pues iba recogiendo, pero entonces me surgió la idea de acompañar a mi hermano a veces a reciclar, y me iba después de hacer todos los destinos y me resultaban empaques o etiquetas así para mandar¨.

Siendo las cuatro de la tarde, cuando después de la lluvia asoman nítidos rayos de un sol a punto del ocaso, llega ella, con su alegría característica y con los dulces que comparte con los operarios de la bodega que queda ubicada en el centro de Rionegro, que sirve de acopio minoritario para los recuperadores informales. Allí lleva su hermano desde hace cerca de un año los materiales que recicla. El la motivó y pidió el permiso para que ella viniera a escoger las etiquetas que retira de envases de gaseosa,


de paquetes, de empaques de implementos de aseo, y de miles de cosas más. ¨Mi hermano me dió la idea y me dijo: Uff. mija, allá si que debe llegar de eso que usted manda. Yo acá vengo y los parcho y me ayudan a buscar y les digo que recen mucho a ver si me gano algo grande. Me he ganado un microondas, 100.000 pesos, y eso lo entusiasma a uno¨.

Ella no es recicladora, pero cuando tuvo la oportunidad de acercarse a la bodega y conocer de cerca el proceso, se lleno de tanta alegría y de esperanza, no solo por un premio que anhela, si no por adentrarse en la vida de los recuperadores de la bodega, poder conocer sus vidas, y compartir su sueño: que la gente reconozca su trabajo, les facilite su labor y puedan generar impactos positivos en el ambiente, en su municipio y en sus familias. Allí descubrió que hay miles de recuperadores que nunca habían reciclado, pero que les toco, al igual que su hermano, buscar el sustento por medio de esta alternativa. También se dio cuenta que muchos son desplazados, otras son madres cabezas de familia, otros son recicladores de toda la vida que antes recorrían las calles sin rumbo fijo, algunos son muy mayores, otros llenos de vida, unos vienen de muy lejos, otros se criaron también en su natal Rionegro, mientras que algunos tienen discapacidades, pero enormes talentos. Ella hace parte también de esta familia.

¨A mi el acopio de reciclaje no me estorba para nada, yo no se porque la comunidad los quiere sacar, no me explico porque, aquí no hay malos olores, tampoco se oye bulla o digamos pues cosas así que se interrumpa el modo de vivir de los vecinos. Todos tenemos derecho a trabajar, mi hermano es reciclador, me parece una injusticia eso que me comentan de las firmas que están recogiendo. Hay recicladores con numerosas familias que no son necesariamente viciosos, eso es un mito, mi hermano mantiene a su familia reciclando y el es juicioso¨.

Doña Luz Helena Nació en Rionegro, y vive con sus hermanos, sus sobrinos y sus sobrinos nietos.
¨Yo ahorro para el mañana, ahorro las etiquetas para el futuro así en ese momento no se hagan concursos y cada vez participo con mas entusiasmo¨.








Así como Doña Luz Helena, muchos se han enamorado de esta causa y han resaltado la labor de los recicladores. Gracias a eso el sueño sigue, avanza y trasciende.




XIV. El arraigo y la identidad: no son utopías, empiezan a crearse



Seis de la tarde. Acabando el día, cuando el sol se postra sobre el costado occidental de las montañas, y el cerro el Capiro se impone volviéndolo una media torta naranja y ocre; es cuando comienza la jornada para don Jesús María Llano Arbeláez. El es uno de los más consagrados recicladores de Planeta Verde y de Rionegro, asociado fundador y miembro honorable del Concejo de Administración de la cooperativa. Sus ideas y grandes contribuciones lo colocan como el reciclador imagen de la planta. Don ¨Chucho¨ vigila la planta en las noches, mientras va separando materiales.

Los buitres de color onix empiezan a acomodar sus alitas cerradas encaramados en las copas de los árboles o en los techos. A su vez, los asociados que constituyen la vida de esa planta, ahora oscura y fría, buscan su camino a casa. El día ha terminado y sin quincena, pero con la satisfacción del deber cumplido.



Toño recoge sus instrumentos y se cambia para emprender el regreso a casa. Esta cansado, mojado, y anhela la comida que le aguarda en su hogar. A veces a esta hora se siente abatido y quisiera nunca tener que volver, poder volar como sus amigos los buitres y esconderse, pero lo que no lo deja desfallecer es esa visión de ser cada día un hombre mejor, y ese amor que siente por sus compañeros y por su casa: La cooperativa. Allí encontró un sitio que lo identifica, lo alberga, y lo hace ser feliz. ¨Yo acá en la cooperativa me siento bien, le agradezco a John Berrío y a Martica la oportunidad de recibirme. No falta el que se la monte a uno pero yo estoy contento y hago mi trabajo bien¨.

Acaba entonces para todos la jornada dentro de la planta, pero sigue una jornada mucho más ardua y anhelada: el momento de volver al hogar, al otro hogar. Don Luís Alberto de despide y pide que guarden su carreta en la planta hasta el día de mañana. Debe llegar pronto a casa para evitar la tentación de quedarse en una intensa faena de tragos con sus amigos. Por lo menos en su casa, aunque medidamente, esta noche podrán comer. ¨De todas maneras yo me llevo acá en el hombro un costal pa´lo que resulte por ahí en el camino¨.

El camión quedo cargado para dirigirse a primera hora a la ciudad de Medellín. William Mejía Asegura con cautela la compuerta y se hecha la bendición antes de salir con su hermano Oscar Mejía rumbo a su casa.

Doña Luz Helena llega a preparar la comida de ella y sus hermanos. En la noche mientras ve las novelas pegará en hojas de cuaderno las etiquetas que recolecto en la bodega por la tarde, para volver si quiera en dos días a la misma rutina. ¨yo a los recicladores los comprendo ahora mucho mas, si yo buscando en material ya separado una cosa específica me ensucio, yo ahora entiendo por que ellos mantienen sucios, porque al recoger el reciclaje por limpios que sean se ensucian, y por eso es que la gente se lleva una mala impresión de ellos, no es así. Además yo recojo aquí en la bodega, en la calle a ellos les toca andar mucho para recoger algo bueno. Si acá es difícil encontrar adentro es peor afuera. Por ejemplo yo aquí no me mojo ni nada. Gracias a Dios me puedo ir a mi casa, pero hay muchos recicladores que trabajan en la noche¨.

Algunos no podrán llegar tan temprano a casa, y eso lo sabe doña María, pues don Guillermo se demora, aunque este agotado; tanto como ella, como toño, como don Luís Alberto, y como todos los demás. El deberá quedarse en la planta en la reunión que hoy tendrán los miembros del consejo de administración. Ella lo aguarda con su habitual paciencia, mientras conversa con unas vecinas sobre las matas que se dañaron por el aguacero de la tarde. Vivir en el campo en invierno no es fácil, pero lo es menos fácil si no se tiene casa. Ella agradece tener una. Ya cansada, se entra para su casa, de aspecto sencillo y tipo campesino. Organiza todo para hacerle la comida a sus hijos y a su suegro, y comenta: ¨En la vereda la gente vecina esta aprendiendo a reciclar. Ojala la persona que soy yo pudiera enseñarle a mucha mas gente a reciclar y lo importante que es cuidar el ambiente¨.








XV. Por fin se entendió que decidir en equipo es mejor



Seis y media de la tarde. La noche, con un tímido reflejo de luna menguante se coloca en el tendido oscuro del techo de la planta: el firmamento. Las luces de la capital del oriente se entrelazan entre si.

En la oficina empieza a sentirse un olor a café caliente, y se colocan sobre la mesa las actas de las reuniones anteriores impresas en papel recuperado. Es hora de tomar decisiones.
Asuntos mayores, problemas menores, temas coyunturales: Aquí la democracia es real, como procedimiento, por convicción, representativa y participativa a la vez. Pero en este régimen democrático de los planetarios no hay colores, ni bancadas, ni ideologías divididas… Hay un sueño, un sueño para seguir disoñando cada día. No hay plata, pero hay fé y convicción; hay amor, y de sobra.




XVI. La noche es sólo para seguir aclarando ideas… es sólo un nuevo comienzo.


Mañana será otro día… A las nueve y treinta de la noche (una hora mas de lo previsto) los seis miembros del consejo de administración, acompañados esa noche por la gerente, parten hacia sus casas, donde sus familias biológicas (pues ya planeta verde es su otra gran familia). Sus cabezas reposan en las almohadas. Algunos no dormirán tranquilos, pues los problemas personales y de la cooperativa son como una punzada en sus cuerpos cansados.

Pese al día tan pesado, mañana se levantaran a la misma hora, o quizá un poco mas temprano, a seguir creando, a seguir construyendo, a seguir tejiendo ese chumbe gigantesco cuyos hilos son de plástico, de cartón, de papel, de metal. Un chumbe de sueños y de historias de vida de manos manchadas por el periódico y cortadas por el vidrio. Una construcción de un sueño que no tiene fronteras, y cuyo único límite no lo imponen ni los gobiernos de turno, ni los capitalistas salvajes que viven bajo la merced de las políticas neoliberales, ni la indiferencia de la gente, ni las arbitrariedades de malos administradores; si no que lo impone la conciencia de saber hasta cuando ese sueño es libre y no dañará ni la naturaleza, ni los hombres, ni la sociedad, ni la nación.

Así acaba este escrito, pero apenas comienza la historia. Esa historia que algunos no conocen. Se seguirá haciendo historia, historia para transformar… Esta crónica (o por lo menos un intento de crónica) no finaliza, si no que queda suspendida en el tiempo y en el espacio, pero no estará estática e inmóvil. Esta es una puerta abierta de un proyecto colectivo que se transforma en experiencia de desarrollo desde adentro, para la sociedad, y que transforma a quienes ¨Recuperamos por naturaleza¨.




[1] Líquidos de mal olor que produce la materia en descomposición
[2] Diego Andrés Rosselli Cock. Periódico el tiempo, Abril 18 de 2006. Especial para portafolio.
[3] Informe presentado al comité de dirección de la red de las américas en estudios cooperativos y asociativismo UNIRCOOP. Comité académico Género, mujeres y cooperativismo. Bogotá, mayo de 2006